Por primera vez, la mayor parte de llamamiento, un 25%, se va a dedicar a educar a los niños en situaciones de emergencia. “A millones de niños se les está robando su educación. La educación es una medida que salva las vidas de los niños y les brinda la oportunidad de aprender y jugar en medio de la masacre de disparos y granadas. Al educar las mentes de los niños y de los jóvenes estamos fomentando su esperanza en un futuro mejor para sí mismos, sus familias y sus sociedades, y para contribuir a romper el ciclo de crisis crónica” (Directora de programas de emergencia de UNICEF).

El conflicto y las extremas temperaturas, las dos causas principales de la crisis, han obligado a un número creciente de niños a huir de sus hogares y han expuesto a millones más a una grave escasez de alimentos y a la violencia, las enfermedades, el abuso y las amenazas a su educación. Alrededor de 1 de cada 9 de los niños del mundo vive en zonas de conflicto.

El cambio climático es una creciente amenaza, más de 500 millones de niños viven en zonas con probabilidades muy altas de que se produzcan inundaciones y casi 160 millones viven en zonas de sequías graves o muy graves. El fenómeno climático de El Niño aumenta aún más los riesgos.

El número de personas que se han visto obligadas a abandonar sus hogares sigue subiendo, y sólo a Europa han llegado más de 1 millón de refugiados y migrantes en 2015.