De acuerdo con un nuevo estudio financiado por la OMS y publicado en la revista The Lancet Global Health, cerca de un 16% de las personas de 60 años o más han sido víctimas de:

– Maltrato psicológico (11,6%). Puede consistir en actos vejatorios para la persona o que afectan a su bienestar, como las agresiones verbales, las amenazas, las burlas, la destrucción de efectos personales o el confinamiento para impedirles ver a sus amigos y familiares.

– Abuso económico (6,8%), consiste en el uso ilegal de fondos, propiedades u otros recursos de la persona mayor.

– Negligencia (4,2%) o el descuido u omisión en el cumplimiento de las necesidades vitales para la persona como la alimentación, la vivienda, la ropa y la atención médica.

– Maltrato físico (2,6%).

– Agresiones sexuales (0,9%).

Las consecuencias para la salud de los ancianos son numerosas: traumatismos, dolor, depresión, estrés y ansiedad, entre otras. Además, es más probable que el afectado sea ingresado una residencia para mayores, requiera ser hospitalizado, necesite ser atendido en un servicio de urgencias o fallezca.

El maltrato a las personas de edad “continúan siendo una de las formas de violencia menos estudiadas en las encuestas nacionales de salud y una de las menos incluidas en los planes nacionales de prevención de la violencia»(Asesora superior en salud del Departamento de Envejecimiento y Ciclo de Vida de la OMS) .

Actualmente hay 141 millones de ancianos en el mundo, de aquí al año 2050, el número de personas mayores de 60 años se habrá doblado hasta alcanzar los 2000 millones, la inmensa mayoría de los cuales vivirán en países de ingresos medianos o bajos.

Si la proporción de ancianos que son víctimas de malos tratos no varía, el número de afectados aumentará rápidamente como consecuencia del envejecimiento de la población y llegará a 320 millones en 2050.